Conocido por todos, y escuchado y analizado por muy pocos. Así podríamos definir a King Crimson.
A la sombra siempre de grandes formaciones del rock sinfónico, como Yes
y Génesis, King Crimson triunfo con modestia, pero a lo grande.
Con una formación de continuos cambios, la banda de Fripp, pese a sus
composiciones perfectas, nunca ha alcanzado una estabilidad entre sus
miembros. Aún así, grandes componentes han hecho de este grupo algo
grande: Robert Fripp, Michael Giles, Greg Lake, Mel Collins, Peter
Giles, Andy McCulloch, Gordon Haskell, Ian Wallace, Boz Burrell, Jamie
Muir, John Wetton, Bill Bruford, David Cross… estos son algunos de los
músicos que han pasado por King Crimson (siento no poder aclara los
músicos que estaban en cada época y cada disco… es muy lioso), y el
trabajo de Robert Fripp, único miembro permanente en la banda, ha sido
muy duro, porque encontrar sustitutos, ya sabemos que no es tarea
fácil.
Su música, penetrante e intensa, excesivamente lenta en ocasiones…
podría definirse como música ambiental, de una calidad suprema, y con
unos momentos cumbre sobrecogedores, hecha para los oídos más
exigentes, que disfrutan de composiciones originales, sin guión.
Como todo buen grupo de rock sinfónico que se precie, King Crimson
mezclan dulces melodías pausadas, con partes rápidas muy jazzeras.
Cualquier canción se podría asemejar a esto: /\/\/\/\/\/\/\/\, por sus
constantes subidas y bajadas de ritmo y tempo.
King Crimson no son un grupo fácil. A la primera escucha parecen
aburridos, a la segunda, a la tercera puede que también… y si no tienes
los sentidos preparados, si no eres capaz de abrirse ante su obra… por
mil escuchas que les des, por mucho que te sepas todos sus constantes
cambios de ritmo, jamás te gustarán, y siempre los tendrás por un grupo
aburrido.
Sus discos, son verdaderas joyas, dónde muestran la maestría de cada uno de sus miembros.
Su primer álbum, lanzado en 1969, In the Courth of the crimson king,
está considerado por muchos como uno de los mejores discos de la
historia del rock. Un disco profundo y oscuro, con grandes y conocidas
canciones, como la jazzera 21st Century Schizoid Man, o como The Court
of the Crimson King… y, aunque menos conocida, la canción más emotiva y
triste que jamás se haya podido escuchar: Epitaph.
Respecto a su discografía, podríamos hacer, tal vez, una división
de tres etapas, que se corresponden con la década en la que fueron
lanzados. También, al final de la etapa de los 70s y de los 80s, King
Crimson parecía disuelto por completo:
Los discos publicados en los 70s son los más auténticos, los más
admirables y sobrecogedores. Con una esencia puramente crimsoniana, la
experimentación y la búsqueda de nuevos y atractivos sonidos, hace de
estos trabajos algo inaudito y formidable: el ya mencionado In the
Court of the crimson king (1969), In the Wake of Poseidon (1970),
Lizard (1970), Islands (1971), Lark’s tongues in aspic (1973), Red
(1974) y Starless and Bible Black (1974).
Tras un parón de siete años, en el que muchos se olvidaron de
Fripp... en 1981 King Crimson volvió a lanzar un álbum, con el que
iniciaríamos la segunda etapa: la etapa de los 80s. Y con esta etapa,
sorprendieron a mucha gente, y defraudaron a muchos fans. Con la
llegada de Discipline, al que sucederían dos discos más, se perdió la
esencia melancólica. A la escucha, estos discos dan la impresión de ser
de cualquier grupo que trató inútilmente de subirse a la moda de la
música psicodélica. Son buenos trabajos, más comerciales y más
comestibles, pero lejos, muy lejos de la profesionalidad y la grandeza
que desprenden los de la anterior etapa. Discipline (1981), Beat
(1982), Three of a perfect pair (1984).
Y… otro parón, esta vez de 10 años sin encontrar sustitutos, sin poder
crear una nueva banda. Cuando ya nadie parecía esperar un nuevo disco,
apareció Vrooom en 1994, un disco que no dura ni media hora. Y aquí, es
donde se iniciaría la tercera etapa, en la que la banda se aleja un
pasito más de sus raíces, pero que a cambio de esto, consigue lograr un
nuevo sonido, más pesado y actual. No, no son King Crimson, aunque
FRIPP siga estando, aunque tengan el mismo nombre… pero esta especie de
nuevo grupo y su nuevo sonido, también consigue enganchar. Vrooom, y
Thrak (1995), son discos que emanan una fuerza renovada.
Aunque muchos desprecien su evolución, entre los que me incluyo a
ratos, hemos de entender que King Crimson son un grupo que ha sabido
adaptarse a las distintas épocas, y que ha tomado un trocito de cada
época: la psicodelia y la experimentación paranoica de los 70s, la
comercialidad y las canciones estructuradas de los 80s y la decadencia
experimental y el espíritu de supervivencia de los 90s… y guste más, o
guste menos, no todos los grupos serán capaces de hacer lo mismo con la
elegancia y la majestuosidad que lo han hecho ellos.
King Crimson y Robert Fripp merecen estar con mayúsculas en las páginas principales de la historia de la música.


Los más grandes del progresivo... aún hoy me siguen sorprendiendo
Saludos Aina !
Los mejores rockeros sinfónicos de todos los tiempos...
El genio de Fripp continuó creando rodeándose siempre de músicos de altísimo nivel...
Echo de menos las primeras creaciones de Seinfield y la voz del cantante Greg Lake... Esos primeros discos eran un diamante en bruto...
Arrivederci !!!
sin duda la cantera de este grupo fue inagotable...
Estoy de acuerdo con mi amigo earendil...
Aina:
Me ha gustado mucho tu artículo. Creo que haces un gran análisis, aunque no estoy de acuerdo en lo que dices respecto a su marginalidad respecto a grupos como Yes o Genesis.
Coincido contigo en que, sin duda, la mejor época, la más creativa, es la primera; la de los 70.
Otro aspecto importante que has resaltado: la gran diversidad de formaciones a lo largo de los años. Creo que eso ayudó precisamente al grupo a sobrevivir a lo largo del tiempo y a experimentar e innovar continuamente.
No hay que olvidar, por último, que grandes músicos de otras formaciones pasaron previamente por King Crimson; así Greg Lake (Emerson, Lake and Palmer) o Bill Bruford (Yes).
Sin ninguna duda, una de las más grandes formaciones de música de todos los tiempos, al mismo nivel o más que Yes, Genesis, Pink Floyd...
Ha sido un placer comentar contigo.
Saludos,
Manolo
Hola José Manuel.
Para mi si que son una especie de olvidados... y es increible, porque le han dado mucho a la música. Si hablas de rock progresivo con alguien, a no ser que sea muy experto en la materia o muy fan de King Crimson, te nombrará a los cuatro grupos más conocidos, y si le haces mención a King Crimson responderá con un "ah, sí".
Además, creo que incluso los expertos son muy injustos con ellos, porque solo destacan el primer disco de la banda (cosa que yo también suelo hacer), y a veces se olvidan del resto de discos de las diferentes etapas del grupo del gran Fripp.
Un saludo =)
Hola nuevamente Aina.
Gracias por darme la oportunidad de seguir comentando sobre King Crimson.
Estoy de acuerdo en lo que comentas sobre que solemos destacar sólo el "In the Court of the Crimson king" y nos olvidamos del resto. Habría que hacer justicia también a tantos y tantos temas....
Me vienen a la memoria "Books of Saturday" (de "Larks' Tongues in Aspic"), o todo el LP "Island" (con temas increibles como el propio Island o el preludio Song of the Gull), o "Lady of the Dancing Water" (del LP "Lizard"), "Cadence and Cascade" (del LP "In the wake of Poseidon").
En fin, una pasada de grupo. ¡¡¡Qué te voy a contar que tú no sepas ya!!!
Saludos,
Manolo
El Vrooom me parece excesivamente dificil de escuchar. Creo k se pasaron un poco con la innovación. Me gusta la etapa John wetton, pero es k ahí no soy imparcial